miércoles, 3 de diciembre de 2008

Ensayo: Honestidad Académica

EL ALUMNO IDEAL
El presente ensayo está dirigido a toda la comunidad estudiantil, principalmente en los alumnos de nivel medio superior, donde se hace más notoria la deshonestidad académica por parte del estudiante al recurrir a lo que conocemos como “plagio”. Al hacer esto el alumno evidenciará tanto su formación académica como sus valores. El tema de honestidad académica es muy extenso, por lo tanto solo se definirá de manera general, abordando aspectos como lo es el plagio y los valores, al mismo tiempo se tratará de analizar, reflexionar y responder el ¿Por qué los alumnos se ven en la necesidad de recurrir al plagio?

Podríamos considerar como “alumno ideal” a aquel que sigue el modelo que marca “El código de ética del Estudiante” (2006) de la Universidad de las Américas y que dice que sus estudiantes deben de ser ante todo “honestos”. Esto implica “No copiar de fuentes no autorizadas, no plagiar, no mentir, ni apropiarse en forma alguna de cualquier tipo de información, documento o trabajo […]”. Cabe resaltar que ser honesto también equivale a no copiar en exámenes y a decir la verdad cuando una calificación es aumentada por error, no solo por respeto al maestro y a los compañeros, sino por respeto a uno mismo, al recurrir a auto engañarnos al acreditarnos una calificación que no merecemos. Finalmente de nada sirve salir con un excelente promedio cuando todo fue a base de mentiras y engaños, dejando de lado nuestra honestidad académica.

Por otro lado el diccionario de la RAE define la palabra plagiar como “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”. Mario Núñez (s/a), señala que “mediante el plagio, el estudiante revela que no puede aprender, que no quiere, o que no le interesa aprender”. Mientras tanto, Héctor Cerezo Huerta (s/a) cita a Edward White con la frase “El plagio, crimen capital de la comunidad académica […]”, a su vez también dice que los estudiantes recurrimos a esto porque creemos que “las ideas son de todo el mundo” y a parte porque no sabemos citar. Efectivamente, el plagio es un crimen, en el cual casi toda sino es que toda la comunidad estudiantil estaría envuelta. El plagio es similar a la piratería y como sabemos muchas personas están en contra de esta; sin embargo no se dan cuenta que al copiar ideas de otros están recurriendo al mismo acto que comete aquel que copia un CD, un libro, ropa, entre otros. Pero, ¿Por qué recurrir al plagio? Plagiamos por muchas cosas, principalmente gracias a nuestra flojera y a la tecnología que nos ha facilitado todo, pues hoy en día tan solo con un clic conseguimos todo lo que queremos. No obstante, muchas veces plagiamos sin saber que se trata de un acto incorrecto tal vez porque nadie nos había dicho nada acerca de copiar citas y no le veíamos nada de malo, además porque nuestros maestros de alguna u otra manera fomentaban el plagio de manera inconsciente, tal vez la mayoría de estas razones solo sean pretextos, sin embargo son razones mediante las cuales los alumnos justifican sus actos.

Con respecto a los valores, Héctor Cerezo (s/a; en línea) señala que “los griegos consideraban al valor como aquello digno de ser seguido o imitado”, no obstante, hasta el día de hoy hay una lista bastante amplia de valores de los cuales el “Código de ética del Estudiante” de la Universidad de las Américas toma a la honestidad, el respeto, la justicia, la solidaridad, la tolerancia, la responsabilidad y la lealtad, como parte de sus alumnos. En la actualidad los valores se adquieren en la familia y en la iglesia según Bárbara Kepowics (2003); sin embargo valdría la pena analizar qué tipo de valores estamos adquiriendo porque nos pueden dar todo un discurso de los valores que debemos seguir cuando la persona que lo dice actúa todo lo contrario. Hoy en día las personas consideran que “no está mal no cumplir con los valores porque la vida es así”. Afirman que “el mundo real está lleno de trampas, injusticias y prepotencia y hay que protegerse”, vale la pena recordar aquellos spots televisivos en los que se utilizaba la frase “El que no tranza no avanza”, acompañada de la interrogante de “y tú, ¿Tienes el valor o te vale?”. Estos spots denotan la preocupación de una sociedad que quiere recuperar los valores en las personas, para lograr una comunidad mejor.

Sabemos que al mundo no lo podemos cambiar de un día para otro, pero si empezamos poniendo el ejemplo cada uno de nosotros, podremos fomentar valores que aún existen pero que no se practican, solo así lograremos que este mundo cambie, principalmente en el ámbito académico, pues no es posible que habiendo estudiado podamos cometer actos ilícitos. Se supone que en un inicio las escuelas eran para brindarnos educación, y que dentro de sus tareas eran formarnos con valores y no de manera contraria. Ya es hora que dejemos de lado a la flojera y demos crédito a quien lo merece en cada trabajo o investigación que realizamos.


Bibliografía
Núñez, M. Notas sobre el plagio y la deshonestidad Académica, (en línea). En
http://www.vidadigital.net/blog
Cerezo, H. (2006). Aspectos éticos del plagio académico de los estudiantes universitarios. Revista Elementos, ciencia y cultura. No. 61 Vol. 13. Consulta el 9 de Octubre de Octubre de 2008 en
http://www.elementos.buap.mx/num61/htm/31.htm
Kepowics, B. Valores en los estudiantes universitarios, un tema con muchas variaciones. Reencuentro. Diciembre, numero 038. Universidad Autónoma Metropolitana- Xochimilco. Distrito Federal, México, pp. 48-56